Para heladerías

El sistema de pedidos para tu heladería

Recibí pedidos de retiro y delivery desde tu propio link, con la venta por peso y los gustos a elección que maneja una heladería. El cliente pide adelantado y retira sin hacer cola en el mostrador; vos te quedás con todo el margen, sin comisión por pedido.

  • Sin comisión por pedido
  • Retiro sin cola en el mostrador
  • Tu marca, tu cliente
Cómo funciona en una heladería

La heladería, mirada desde el domingo de 35 grados y desde el martes de junio

Una heladería no factura parejo: un domingo de calor puede vender en una noche lo que una semana entera de invierno. Esa curva estacional, sumada a la compra por impulso y a un producto que se derrite, hace que el sistema de pedidos de una heladería tenga problemas propios que no comparte con ningún otro rubro. Abajo va cómo se resuelve cada uno, del pico impredecible del verano al bache del invierno.

La noche caliente: el pico que no avisa y la cola del mostrador

El grueso de la venta de una heladería se concentra en un puñado de horas que no podés predecir con un calendario: la temperatura las decide. Un domingo de calor a las 22, con las familias saliendo a caminar, se te juntan veinte personas frente a la vitrina esperando que las atiendan, y muchas se van al ver la fila. Con tu propio link, quien va a retirar arma el pedido desde el celular —su medio kilo, sus gustos, su cucurucho— y lo confirma antes de salir de la casa. En el mostrador se separa la cola de los que solo pasan a retirar lo ya pedido de la de los que eligen en el momento, y el equipo despacha en vez de tomar cada pedido de cero. Cuando de todas formas te saturás, pausás la recepción desde el panel con un toque: el link sigue mostrando tu carta, pero el cliente ve que ahora no tomás más pedidos por unos minutos, en lugar de mandar uno que no vas a poder cumplir.

El delivery de helado corre contra el reloj del derretido

El delivery de una heladería tiene una restricción que una pizza no tiene: el producto se arruina si el viaje es largo. Por eso el radio de reparto se configura corto y con un pedido mínimo más alto que el de un local de comida caliente, para que cada envío justifique salir rápido y el helado llegue en condiciones. Definís tus zonas con su costo y su mínimo propios: el radio cercano con envío bajo, y afuera de cierto punto directamente no ofrecés delivery porque el kilo llegaría hecho sopa. El pedido entra al panel completo —los gustos, el peso, la dirección con referencias, el medio de pago— así el pedido se prepara y sale en el mismo momento, sin el ida y vuelta de WhatsApp que le regala diez minutos al derretido. El cliente ve el costo de su zona y el total antes de confirmar, sin regatear el envío cuando el cadete ya está en la puerta.

La venta por peso: el kilo con cuatro gustos y el sabor que se agotó

Una heladería no vende platos cerrados: vende peso con gustos a elección. El kilo de Gs. 70.000 lleva cuatro gustos, el medio kilo de Gs. 40.000 lleva tres, el cuarto lleva dos. Eso se arma en el menú con la cantidad de gustos que corresponde a cada tamaño, así el cliente elige sus combinaciones desde el celular —dulce de leche granizado, sambayón, frutilla al agua— y a la cazoleta le llega la lista exacta, sin que nadie interprete un audio. Cuando se termina una cubeta a mitad de la noche, marcás ese gusto como agotado en el panel y desaparece de las opciones al instante, en vez de que el cliente lo elija y después se lleve el chasco al retirar. El sabor vuelve con un toque cuando reponés. Es la diferencia entre una carta que refleja lo que hay en la vitrina ahora mismo y una foto de menú que quedó vieja hace tres cubetas.

El invierno: sostener la caja cuando baja la temperatura

El problema más caro de una heladería no es el verano lleno, es el invierno vacío. La venta de mostrador afloja cuando baja la temperatura, y ahí es donde tu base de clientes propia pesa: cada persona que pidió en la temporada alta quedó registrada con su historial, así que en junio les podés hacer llegar una promo puntual en tu nombre en vez de esperar a que el calor los traiga solo. Las promociones con vigencia por horario y por día llenan las franjas muertas: un happy hour de la tarde, un descuento de un día de semana, un combo familiar para la merienda. Y como el histórico de venta no se borra, cuando planificás la temporada que viene decidís qué gustos producir y cuánto stock tener con los números del año pasado a la vista, no con la sensación de que 'el verano pasado el pistacho se vendió bien'. La heladería deja de vivir solo de la ola de calor y arma una relación con el cliente que la sostiene todo el año.

Preguntas frecuentes

Dudas de un heladería, resueltas

¿El helado aguanta el delivery o llega derretido?

Depende del radio, y por eso lo configurás vos. En una heladería el reparto se maneja con un radio corto y un pedido mínimo más alto que el de un local de comida caliente, para que cada envío salga rápido y el viaje valga la pena. Definís tus zonas con su costo y mínimo, y afuera de cierto punto directamente no ofrecés delivery. El pedido entra completo al panel, así se prepara y sale en el momento, sin perder minutos en el ida y vuelta de WhatsApp.

¿Puedo vender por peso y que el cliente elija los gustos?

Sí. Cada tamaño se arma en el menú con la cantidad de gustos que le corresponde: el kilo con cuatro, el medio con tres, el cuarto con dos. El cliente elige sus combinaciones desde el celular y a la cazoleta le llega la lista exacta de gustos, sin que nadie tenga que interpretar un audio ni anotar a mano.

¿Qué hago cuando se me acaba un gusto a mitad de la noche?

Lo marcás como agotado en el panel con un toque y ese gusto desaparece de las opciones al instante, así el cliente no lo elige para después llevarse el chasco al retirar. Cuando reponés la cubeta, lo volvés a activar. La carta siempre muestra lo que hay en la vitrina ahora mismo.

¿Sirve para el invierno, cuando baja mucho la venta?

Ahí es donde más rinde. Cada cliente que pidió en la temporada alta queda en tu base con su historial, así que en los meses fríos les podés hacer llegar una promo puntual en tu nombre en vez de esperar a que el calor los traiga solo. Sumás promociones por día y por horario para llenar las franjas muertas, y planificás la temporada que viene con los números del año pasado a la vista.

El sistema, para tu rubro

14 días gratis · Sin tarjeta · Cancelás cuando quieras

Tu propio canal de pedidos, listo en una tarde.

Tu web, tu marca, tu menú y tus clientes. Sin comisión, sin apps en el medio.

Dueña de restaurante entregando un pedido a un cliente en su local