
Guía
Cómo abrir el delivery de tu restaurante (paso a paso)
Guía práctica para saber cómo abrir un delivery propio de restaurante en AR y PY: zonas, costo de envío, menú con fotos, medios de pago locales y cocina.
Gratis para empezar. Sin tarjeta.
Abrir el delivery de tu restaurante no es imprimir un número de WhatsApp y esperar. Es una operación con reglas propias: hasta dónde llega el reparto, cuánto cuesta el envío, qué platos aguantan el viaje, cómo se cobra y cómo evitar que la cocina se tape cuando entran diez pedidos juntos. Esta guía va paso a paso, con números realistas para Argentina y Paraguay.
La decisión de fondo es una sola: montar el delivery propio, con tu marca y tus clientes, o depender de una app que cobra comisión por cada pedido. Primero la operación, después por qué el delivery propio conviene a mediano plazo.
En 30 segundos
- Repartir hasta 3 a 5 km, o 15 a 25 minutos de viaje: más lejos, la comida llega fría.
- Cobrar el envío por zonas concéntricas —Gs. 8.000, 15.000 y 25.000— para que el cercano no subsidie al lejano.
- El envío cobrado tiene que cubrir el reparto real; si no, cada pedido se come el margen del plato.
- Una app de delivery se queda entre el 18% y el 30% de cada pedido, y con tu cliente.
- Sobre 300 pedidos de Gs. 100.000 al mes, esa comisión son entre Gs. 5.400.000 y Gs. 9.000.000.
Definir las zonas y el costo de envío por zona
Antes que nada, dibujar el radio de reparto sobre un mapa. La regla base es simple: hasta donde se pueda entregar sin que la comida llegue fría ni el reparto se coma la ganancia. Para la mayoría de los locales eso son entre 3 y 5 km, o de 15 a 25 minutos de viaje. Todo lo que quede más lejos, mejor dejarlo afuera al principio que quedar mal.
Un envío plano para toda la ciudad no funciona. Partir el radio en dos o tres zonas concéntricas y poner un costo a cada una: así el cliente cercano no subsidia al lejano y el local no pierde en cada viaje largo.
Un costo por zona, por ejemplo
- Zona cercana: Gs. 8.000 (en Argentina, algo como $1.500).
- Zona media: Gs. 15.000 ($2.500).
- Zona lejana: Gs. 25.000 ($3.500, según la distancia).
Definir también un mínimo de pedido por zona. Un mínimo de Gs. 40.000 (o su equivalente en pesos) evita mandar un cadete a diez cuadras por un solo café. Y conviene evaluar el envío gratis por encima de cierto monto, por ejemplo sobre Gs. 120.000: empuja el ticket sin regalar la ganancia.
Ver cómo funcionan los pedidos directos
Cómo entra un pedido de delivery por tu propia página, con capturas reales.
Armar el menú pensado para viajar, con fotos
El delivery no vende lo mismo que el salón. Los platos que llegan mejor son los que aguantan 20 minutos en una bolsa: hamburguesas, pizzas, milanesas, bowls, guisos. Lo que se arruina —fritos que se ablandan, helados que se derriten, papas que se humedecen— o sale del menú de delivery o va aparte, en su propio envase.
Cargar una foto real a cada plato. En una lista de texto el cliente no ve lo que va a recibir.
El cliente no puede oler ni ver la vitrina: la foto es todo lo que tiene.
No hace falta un estudio: buena luz natural, fondo neutro y el plato emplatado como se sirve alcanza. Las fotos se sacan una vez y sirven por meses.
Escribir descripciones cortas que digan qué trae cada cosa y ofrecer los agregados como opciones (extra queso, punto de cocción, sin cebolla). Cada agregado que el cliente elige suma al total y, además, baja los reclamos porque pidió exactamente lo que quería.
Elegir los medios de pago locales
El pago tiene que ser el que tu cliente ya usa, no el más cómodo para el local. Con un solo medio obligatorio se pierden pedidos.
Qué aceptar según el país
- En Paraguay: transferencia bancaria o billetera, pago con QR y efectivo contra entrega.
- En Argentina: transferencia, QR y efectivo.
El efectivo contra entrega sigue siendo enorme en LATAM, así que conviene mantenerlo con la preparación que exige: el cadete tiene que salir con cambio y el cliente avisar con cuánto paga. Para transferencias, pedir el comprobante antes de despachar, sobre todo con clientes nuevos.
Un consejo que evita dolores de cabeza: dejar el número o alias de pago visible en la confirmación del pedido, no en un chat que después se pierde. Cuanto menos ida y vuelta por WhatsApp para cobrar, menos pedidos se caen a mitad de camino.
Ver cómo funcionan los cobros
Los medios de pago disponibles y cómo se registra cada cobro.
Organizar la cocina para el pico
El delivery se concentra. Si la cocina no está preparada para esa ola, los tiempos se disparan y el cliente que esperó 70 minutos no vuelve.
20 a 22
la franja donde se concentra el pico de delivery del viernes y el sábado.
Separar la comanda de delivery de la del salón para que el cocinero sepa qué sale en bandeja y qué sale en bolsa. Definir un tiempo de preparación honesto por plato y comunicar al cliente un rango realista —por ejemplo 40 a 55 minutos en hora pico— en vez de prometer 30 y fallar. La expectativa bien puesta vale más que la rapidez prometida.
Preparar el puesto de armado: una mesa solo para empacar, con bolsas, envases y etiquetas a mano. El plato listo que espera diez minutos porque nadie lo embolsa llega tan frío como el que tardó en cocinarse. Y conviene un tablero donde la cocina vea todos los pedidos en curso sin depender de gritos ni papeles sueltos: con PedíAcá viene incluido — la pantalla de cocina donde caen los pedidos, más la comanda impresa para el que trabaja con papel.
Ver cómo funciona la cocina
Cómo llegan los pedidos a la cocina cuando el local está a full.
Resolver el reparto: propio, cadetería o mixto
Hay tres caminos.
- Reparto propio con tu moto: es lo más barato por viaje y el cadete lleva tu marca, pero limita a un pedido por vez.
- Cadetería tercerizada por viaje: cuesta Gs. 15.000 a Gs. 25.000 por entrega (o $2.000 a $3.500 en Argentina) y escala sin comprar motos.
- Mixto: tu cadete para la zona cercana y cadetería para los picos y las zonas lejanas.
Lo importante es que el costo del reparto lo cubra el envío cobrado, no tu margen del plato. Si el cadete tercerizado cobra Gs. 20.000 y el envío se cobra Gs. 15.000, son Gs. 5.000 perdidos en cada pedido. Ajustar las zonas hasta que el envío cubra el reparto real.
Empezar con lo que ya hay y sumar capacidad cuando la demanda lo justifique. Muchos locales arrancan con un solo cadete propio los fines de semana y recién suman cadetería cuando el volumen no da abasto.
Por qué el delivery propio le gana a depender de las apps
Las apps de delivery te dan volumen desde el día uno, y por eso tientan. Pero se quedan con los datos de tu cliente, y ese cliente no es tuyo: es de la app.
18% a 30%
la comisión que te cobra una app de delivery por cada pedido.
Cada pedido que entra por ahí es una venta cara y un cliente al que no se puede volver a contactar.
El delivery propio invierte esa ecuación. La venta es tuya, sin comisión por pedido. El cliente queda en tu base: queda registrado qué pidió y cuándo, y se le puede mandar una promoción la próxima. Y el pedido entra por tu propia página, con tu marca, no dentro de un catálogo con otros veinte locales al lado.
No es todo o nada. Muchos restaurantes usan las apps como vidriera para que los descubran y empujan a esos clientes hacia el pedido directo con un imán en la bolsa o un descuento por pedir por tu página. El objetivo a mediano plazo es que la mayor parte de tu delivery entre por un canal que no cobra comisión.
Números realistas de cuánto queda
Hagamos la cuenta con un pedido de Gs. 100.000.
El mismo pedido por los dos canales
- Por una app con una comisión de entre 18% y 30%: se quedan entre Gs. 18.000 y Gs. 30.000, y al local le entran entre Gs. 70.000 y Gs. 82.000 antes de costos de comida.
- Por tu delivery propio: entran los Gs. 100.000 completos; el reparto —digamos Gs. 20.000, que además se le cobró al cliente como envío— y el resto queda en el local.
Sobre 300 pedidos al mes, esa diferencia de comisión son entre Gs. 5.400.000 y Gs. 9.000.000 que se quedan en tu caja en lugar de irse en comisiones. Con eso se paga sobradamente el sistema para tomar los pedidos, y todavía sobra.
Con PedíAcá cada restaurante tiene su propia página de pedidos —con tu menú, tus fotos, tus zonas y tus medios de pago— sin comisión por pedido y con tus clientes en tu base. Se prueba sin tarjeta, y el reparto se organiza con tu cadete o con cadetería, según convenga. El delivery online puede quedar funcionando en una tarde.
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